El camino más fácil
Me he sumergido de forma completa en la práctica del ho'oponopono. Siento que al fin encontré la forma más sencilla para regresar a mi esencia una y otra vez. Llevo muchos años experimentando con diferentes prácticas espirituales, intentando buscar lo que más resuena conmigo, y definitivamente pareciera que el ho'oponopono fue diseñado para mí.
He aprendido nuevas herramientas: agua solar, gotas de rocío, azul hielo, llave de la luz. Hasta me he inscrito en la comunidad de Mabel Katz.
Lo que más me sorprende es que Mabel jamás ha hecho un seminario de ho'oponopono en Miami — y desde que empecé a practicar pensaba dentro de mí: "ojalá Mabel viniera a Miami. Me gustaría mucho ir a un seminario." ¿Puedes creer que después de un mes de pensar eso, Mabel anunció fecha de seminario en Miami — y que iba a ser el último año que se dedicaba a estos tours?
Esto fue aún más confirmación de que las herramientas del ho'oponopono sí funcionan.
Mi vida ha cambiado por completo en los últimos meses. He aprendido a soltar y confiar, a vivir desde la inspiración, a no preocuparme y enfocarme solo en el qué— dejando que Dios se enfoque en el cómo y el cuándo.
En algún momento pensé que para sanar completamente el resentimiento que tenía por dentro iba a tomar mucho tiempo en terapia. Pero con el ho'oponopono me di cuenta de que no tengo que regresar al pasado para borrarlo. No tengo que analizar qué me pasó y por qué me pasó. Solamente con limpiar y borrar usando mis herramientas preferidas es suficiente.
Nuestro cerebro analítico se resiste a esta forma de vivir al principio porque la mente lógica no puede creer que vivir en paz, armonía y felicidad sea tan fácil. Mabel Katz no lo llama "el camino más fácil" por gusto… es muy literal.
Creo que lo más difícil del ho'oponopono es ser consistente. Porque la limpieza nunca para. Debe suceder las 24 horas al día para tener resultados tangibles. Al principio se me hizo más difícil porque se me olvidaba repetirme las frases, pero cada vez que me acordaba volvía de nuevo.
Ahora que llevo un par de meses practicando, se me está haciendo mucho más fácil y más automático. Simplemente me repito: "azul hielo azul hielo azul hielo, llave de la luz llave de la luz llave de la luz, gracias gracias gracias, te amo te amo, gotas de rocío gotas de rocío." No exactamente en ese orden — eso depende del momento — pero sí lo repito en mi mente prácticamente todo el día, y estoy sintiendo resultados extraordinarios en mi estado de consciencia.
Las sincronías han aumentado un montón. Por ejemplo, ¡veo el 77 en todas partes! Aprendí recientemente que en Hawaii, el 7 significa uno con Dios. Y definitivamente cada día más me siento una con Dios en la co-creación de mi realidad.
Si no conoces el ho'oponopono o quién es Mabel Katz, te recomiendo leer o escuchar su libro Zero Frequency.
Sinceramente,
Rosy